Primero me sinceraré porque Londres nunca fue un sitio que me atrajera especialmente para visitar debido a que tenía la idea de una ciudad muy cara, agobiante, con no mucho que ver. La idea de que es una ciudad para los modernos y los "fashion", pero que ofrece poco: Me equivoqué de cabo a rabo. Es una ciudad fascinante.Vine encantado con ella. Para quedarme a vivir.
Pero debido a una serie de hechos que nos hicieron salir de aquí unos días para desconectar y, ya que a Olga le hacía ilusión ver Londres, pues cogí unos billetes con quince días de antelación por 100 euros cada uno i/v que no estaba mal de precio.Salimos de Valladolid a la una y media de la tarde y dos horas después estábamos allí, como hay que atrasar la hora pues llegamos a la hora de comer que fue nuestra primera toma de contacto con Gran Bretaña, (comer en un burger king del aeropuerto), lo que me empezó a servir para darme cuenta que aquello no era tan caro.
El aeropuerto de llegada desde Valladolid es Stansted que está a una hora y cuarto de distancia en autobús del centro de Londres. Lo más cómodo es coger un autobús de la empresa Terravisión que por 16 euros i/v te deja en la estación Victoria, en pleno centro. www.terravision.eu. Tiene salidas cada media hora.
Puedes coger el billete por internet o allí mismo. Nosotros los cogimos por internet que son algo más baratos. los autobuses paran en unas dársenas específicas frente al aeropuerto.
Existe también un tren directo que te deja en Liverpool Station pero como por motivos del horario de vuelta necesitábamos un hotel cerca de la estación, mejor era la estación Victoria porque había más oferta de hoteles alrededor y más asequibles.
El Hotel
La verdad es que los hoteles de Londres son caros si quieres baño en la habitación. Me metí en la página easyhotels, que son hoteles low cost, y había uno a trescientos metros de la estación Victoria.! Bien!.
Los precios no estaban mal y cogimos una doble con baño y aire acondicionado por 50 Euros la doble que para ser Londres y agosto me pareció estupendo, eso sí, te avisaban que no había ventana en la habitación porque se encuentra en los sótanos de un edificio victoriano.
La habitación era pequeña y funcional a tope, pero estaba muy bien climatizada, la cama muy cómoda, todo muy limpio y el baño minúsculo pero con todo lo necesario, además no se oía ni un ruido.
Qué vimos.? Qué hicimos?
Continuamos hastaTrafalgar Square y fuimos hasta el Soho para cenar algo y volvernos al hotel dando un paseo nocturno. Comimos en el barrio chino en plan buffet por 8 euros cada uno, que por cierto me puse de alas de pollo como el tenazas. Es entonces cuando vi que no era aquello tan caro como me contaron.
Regresamos dando un paseo nocturno y vimos el edifico del Parlamento y la abadía de Westminster iluminados. De tanto verlo por la tele me emocionó el estar allí delante en persona.
Los demás días consistían en levantarnos pronto, desayunar en cualquiera de los cientos de sitios que hay por todas partes y empezar a patear.
Íbamos hasta Victoria Station, sacábamos un billete de transporte público para todo el día por unos 9 euros y sin rumbo para allá y para acá.
Museo de Ciencias Naturales: A día de hoy los museos londinenses son gratuitos. Fuimos a este porque me parecía que tenía que ser entretenido. Ya sólo el edificio merece la pena porque es un edificio victoriano enorme y precioso. Llegamos un poco antes de las diez y había colas para entrar pero iban rápidas.
Cogimos un bus para llegar hasta allí, subidos en la segunda planta para ver mejor las calles.
Me esperaba un mercado callejero con puestos y tal, ropa para modernos...nada que ver. Ver las antiguas caballerizas que ahora son tiendas, el canal que cruzaba el mercado, el ambientazo que había, la cantidad de lugares para comer y beber por precios baratos, la gente tomando el sol junto al agua. Se vendía de todo: ropa de diseño, usada, cutre, moderna; música, complementos...Estuvimos toda la mañana y comimos allí. Por mí hubiera estado todo el día. Es de estos sitios dónde te sientes bien. Encima tuvimos la suerte de un día de sol espléndido.
Fuimos el sábado que es el mejor día porque aunque funcione todos los días, el sábado están abiertas el 100% de las tiendas.
Fue, junto con Candem Town, lo que más me gustó porque no tenía ninguna noción de lo que era Green wich aparte del meridiano. Qué lugar tan encantador por Dios.
Para llegar hasta allí hay una línea de metro (DLR) sin conductor que se incluye en la tarjeta de transporte. Se coge cerca de la torre de Londres y atraviesa la zona de rascacielos de Londres llamada Docklands. El viaje en sí merece la pena.
El puente de la Torre lo atravesamos y nos hicimos la foto clásica. Me gustó mucho, más que por la tele.
Según la Wikipedia allí viven un considerable número de millonarios y no me extraña porque yo también me quedaría allí a vivir.
Otro agradable descubrimiento de nuestro viaje a Londres.
La zona de Oxford Street, Regent´s street y todas las adyacentes; con una vitalidad tremendas y unos edificios preciosos, amén de la cantidad de tiendas de ropa y grandes almacenes.
El Soho, con su barrio chino, carnaby street, covent garden.
Toda la zona donde está el Palacio de Justicia al que, por cierto, entramos y nos dimos una vuelta viendo a los abogados con las pelucas. El edificio es una chulada pero no es un monumento como tal, es decir, que se usa para lo que es, para trabajar; así que tienes que entrar por los arcos de seguridad como que vas a hacer algo allí. Nada de fotos para que no te echen.
La catedral de San Pablo está en la misma calle de los juzgados y de allí puedes cruzar a la Modern Tate Gallery por una moderna pasarela peatonal, con unas vistas increíbles.
Toda la zona de Picadilly circus, Leicester Square, Trafalgar Square...buff no sé. Es que todo me gustó. Es para ir paseando y disfrutando de la arquitectura de las casas, las innumerables tiendas de todo tipo, la cantida de restaurantes y garitos para comer algo, la animación de los pubs con la gente en la calle tomando cervezas después de trabajar.
Mención aparte es que visitamos, por petición de Olga, la biblioteca nacional, que es un edificio moderno con ningún turista apenas, pero muy agradable y con una sala de exposiciones donde puedes ver la bibliba de Gutemberg, mapas históricos y u montón de curiosidades como el Yesterday de los Beatles manuscrita por john Lennon y con unos cascos puedes escucharla. Bien. Muy interesante.
Y nada. Llegado el domingo nos levantamos a las 5 de la mañana para coger el bus y estar en el aeropuerto a las 7:30 para coger el avión de vuelta; por eso necesitábamos un hotel cerquita de la estación. Eso sí, mucho ojo porque a esas horas el autobús de terravisión no se coge en su lugar habitual de la estación sino en la calle paralela.
Vuelo para acá sin incidencias, adelantar la hora y a las dos estábamos comiendo en casa.
En resumen. Londres me encantó, se me vinieron abajo todos los prejuicios y volvería sin dudarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario